¿Y en qué consiste la lectura del tarot?

El tarot es un recurso muy empleado por personas de todo el mundo y de cualquier condición social para múltiples propósitos. Y, sin embargo, esta práctica está hasta tal punto envuelta en el misterio y el mito que mucha gente (incluso si lo utiliza con frecuencia) no comprende bien en qué consiste la lectura del tarot.

¿Es una técnica que todos podemos entender o un arte secreto y misterioso? ¿Acaso es pura palabrería? ¿O es magia? Hay opiniones para todos los gustos, pero lo cierto es que el uso del tarot ha estado vigente durante muchos siglos, y hoy parece más vivo y popular que nunca. Por eso es importante conocer el funcionamiento del tarot para poder extraer a una tirada de cartas todo su jugo.

Seguramente la forma más sensata de comprender la en qué consiste la lectura del tarot es a través de la teoría del psicólogo C. J. Jung. El psicoanalista nos dice que el tarot es una forma de conectar con el inconsciente colectivo a través de los arquetipos presentes en las cartas. Ese inconsciente colectivo es el sustrato psíquico común a toda la humanidad.

La mecánica de la lectura del tarot

Para entender bien en qué consiste la lectura del tarot debemos entender en primer lugar que las cartas son una herramienta y el tarotista, un vehículo. Nada más. Dicho de otra forma; ni las cartas ni el tarotista nos van a enseñar o descubrir nada. Somos nosotros quienes vamos a descubrir o aprender algo sobre nosotros mismos a través de las cartas y del tarotista.

Vamos a presentar de forma resumida la mecánica de la lectura del tarot, sus partes fundamentales:

  • La persona plantea una o varias preguntas a las cartas.
  • El tarotista realiza una tirada de cartas.
  • Sobre esa tirada, el tarotista hace una lectura.
  • El tarotista y el cliente analizan la lectura.
  • El cliente reflexiona después sobre la tirada, la lectura y el análisis.

Como vemos, existe un procedimiento muy elemental para leer las cartas del tarot. El resultado final de la lectura no depende tanto de esta mecánica (al fin y al cabo, existen muchas barajas y tiradas distintas, así como infinitas interpretaciones posibles) como de otras cosas: el simbolismo y la intuición.

El papel del simbolismo y la intuición

Estos son los dos elementos fundamentales en la interpretación de la tirada y entender en qué consiste la lectura del tarot. Las cartas encierran símbolos con diferentes significados según quién pregunte y qué se pregunte. La capacidad psíquica o intuitiva es importante para el análisis; con una intuición más potente se obtienen mejores resultados.

Entender qué nos quieren decir las cartas depende de la interpretación. En ese sentido, la persona que solicita la lectura de las cartas del tarot debe utilizar la tirada como una guía para examinar su vida, su presente y su pasado. Sólo así podrá comprenderse mejor a sí mismo y tomará las mejores decisiones para su futuro.

Por otra parte, para los iniciados en los conocimientos mistéricos, el tarot encierra varios niveles de lectura. Una misma carta puede revelarnos verdades distintas. Su posición absoluta (boca arriba o boca abajo) y relativa (respecto a otras cartas de la tirada) puede decirnos cosas muy diferentes. También los diferentes símbolos que encontremos o la tradición de que formen parte el mazo o el vidente.

Una pregunta adecuada es el mejor punto de partida

Así, el planteamiento que hagamos a la hora de solicitar una lectura del tarot personalizada es fundamental. Conviene pensar con tiempo y calma cuáles son las preguntas que queremos plantear a las cartas, los temas que queremos que nos ayuden a comprender. Hacer una consulta sin pensar antes lo que no sabemos y queremos saber es como llamar por teléfono marcando un número al azar.

Tal vez sean cuestiones muy generales sobre nuestro día a día, hechos muy específicos de nuestro pasado u opciones futuras sobre las que debemos hacer una elección. Sea como fuere, debemos tenerlo lo más claro posible antes de iniciar la consulta. Es buena idea escribir en un papel nuestras dudas fundamentales.

También es interesante anotar las ideas más importantes que las cartas y el tarotista nos transmitan acerca de cada una de nuestras preguntas. Así podremos después releer nuestras notas y pensar tranquilamente en la experiencia que acabamos de vivir. Podremos obtener de esta manera mucha más información útil.

En definitiva, el tarot nos ayuda a reflexionar mejor sobre nosotros, nuestra personalidad y nuestra vida. A entender mejor cómo somos y lo que nos pasa. El pasado no está escrito, pero suele verse más claro tras una buena lectura de tarot. Descubriremos que pasado, presente y futuro en realidad forman parte de una unidad, que somos cada uno de nosotros y nuestra vida.